Empresarios del autotransporte de carga solicitaron que el sector sea considerado de manera prioritaria durante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al señalar que se trata de una actividad estratégica que sostiene el comercio regional y el mercado interno mexicano.
Augusto Ramos, secretario general de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), indicó que el sector debe participar de forma permanente y técnica en las mesas de negociación del tratado, debido a los impactos directos que cualquier cambio podría tener sobre miles de empresas transportistas.
Entre las principales preocupaciones del gremio se encuentra la importación de vehículos de carga usados provenientes de Estados Unidos, con más de una década de antigüedad, los cuales no cumplen con las condiciones técnicas adecuadas para la infraestructura y las carreteras del país. De acuerdo con Ramos, estas unidades suelen operar con sobrecarga, lo que acelera su deterioro, incrementa el riesgo de fallas mecánicas y eleva la incidencia de accidentes.
El dirigente también destacó el déficit de operadores en el sector, estimado en alrededor de 50 mil vacantes, derivado en gran medida de la migración de conductores hacia Estados Unidos. Señaló que, aunque cerca de 10 mil operadores han sido deportados y se encuentran en México, factores como la inseguridad y las condiciones laborales limitan su reincorporación.
Finalmente, el sector enfrenta otros desafíos, como las altas tasas de interés, el elevado costo de los tractocamiones —incluso los fabricados en el país— y la incertidumbre por posibles aranceles, el encarecimiento de insumos y su impacto en los precios al consumidor.
Fuente: Enfoque



