El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles del 25% a los países que mantengan relaciones comerciales con Irán, en el contexto de las recientes protestas registradas en ese país. Hasta ahora, no se han dado a conocer detalles sobre la aplicación ni el alcance de la medida.
De acuerdo con reportes de activistas, las protestas en Irán han dejado al menos 646 personas fallecidas hasta el 12 de enero. Mientras Trump señaló que Teherán busca negociar con Washington, el gobierno iraní no ha emitido una postura oficial y ha acusado injerencia extranjera en los disturbios.
Países como India, Turquía y China serían los más expuestos a una eventual aplicación de los aranceles, debido a su nivel de intercambio comercial con Irán. En el caso de México, el impacto sería marginal, ya que las relaciones comerciales entre ambos países son limitadas.
Datos de la Secretaría de Economía indican que la participación de Irán en las exportaciones mexicanas representa apenas el 0.00006%, mientras que en las importaciones equivale al 0.00043%. En octubre del año pasado, México exportó a Irán mercancías por 103 mil dólares e importó productos por 237 mil dólares, lo que generó un déficit mensual de 134 mil dólares.
Durante 2024, las importaciones mexicanas provenientes de Irán sumaron 5.46 millones de dólares, mientras que las exportaciones hacia ese país alcanzaron únicamente 169 mil dólares. En las últimas dos décadas, solo en 2012 y 2017 se registraron importaciones superiores a los 50 millones de dólares.
Los principales productos importados desde Irán incluyen circuitos electrónicos integrados, polímeros de propileno, cueros y pieles, especias, alimentos procesados y artículos de vidrio. A nivel estatal, Sinaloa, Chihuahua y la Ciudad de México concentran la mayor parte de estas importaciones.
Hasta el momento, no se ha confirmado si la medida anunciada por Trump tendrá efectos para México, considerando el bajo volumen de comercio bilateral. El gobierno federal no ha emitido comentarios al respecto.
Fuente: El Financiero



