El gobierno de México presentó un plan para acelerar la renovación del transporte pesado, con el objetivo de modernizar la flota, mejorar la seguridad vial y reducir emisiones contaminantes.
La estrategia contempla incentivos fiscales y esquemas de financiamiento dirigidos principalmente a pequeños transportistas y microempresas. Entre las principales medidas destaca la posibilidad de deducir en un solo año la compra de vehículos pesados nuevos, en lugar de hacerlo en varios ejercicios fiscales.
El programa incluye una bolsa inicial de 2,000 millones de pesos para incentivar la adquisición de unidades producidas o ensambladas en el país, así como un esquema de garantías con apoyo de Nacional Financiera para facilitar el acceso al crédito.
De acuerdo con datos oficiales, en México circulan alrededor de 1.2 millones de vehículos pesados con una antigüedad promedio cercana a los 19 años, lo que representa retos en eficiencia, costos operativos y seguridad.
El plan busca acelerar el reemplazo de unidades antiguas y ampliar el acceso a nuevas tecnologías para una mayor proporción de transportistas, al tiempo que se impulsa la industria nacional y se promueve una reducción en las emisiones del sector.
Fuente: XEU Noticias



