México solicitó quedar fuera de una investigación de Estados Unidos sobre sobrecapacidad estructural en sectores manufactureros, un proceso que podría derivar en nuevas medidas comerciales.
Durante una audiencia de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, el Gobierno mexicano sostuvo que la industria nacional utiliza cerca de 80% de su capacidad instalada y que las decisiones sobre inversión, producción y expansión corresponden principalmente a empresas privadas.
La investigación, realizada bajo la Sección 301, analiza si ciertos gobiernos promueven una producción superior a la demanda mediante subsidios, financiamiento preferencial, empresas estatales u otras intervenciones.
Washington incluyó a México junto con otras 15 economías. Entre los factores considerados están su superávit comercial de bienes con Estados Unidos, su participación en la producción automotriz y el crecimiento de la capacidad siderúrgica.
Representantes de la industria mexicana argumentaron que ambos países mantienen cadenas de producción integradas. En el sector del acero, señalaron que México registra un déficit y compra parte de sus importaciones a proveedores estadounidenses.
Por su parte, algunos fabricantes de Estados Unidos expresaron preocupación por el traslado de producción a México y por el uso de materias primas asiáticas en bienes destinados al mercado estadounidense.
La resolución determinará si Washington aplica nuevos aranceles y si los productos que cumplen con las reglas de origen del T-MEC reciben algún trato diferenciado.
Fuente: Expansión



